Primero, nos sorprendió la nochevieja con dos noticias importantes que recogimos en nuestra web: la aprobación por fin del reglamento de desarrollo de la "ley sinde" y la ¿supresión? de la compensación equitativa por copia privada del artículo 25 de la Ley de Propiedad Intelectual.
Días después llegaron las noticias sobre los movimientos y la polémica en torno a la SOPA y la PIPA, la noticia sobre la ratificación del ACTA por 22 países de la UE y, sobre todo, sobre todo, el notición sobre el cierre de Megaupload y la detención de sus dirigentes. Por cierto, que hablando de esto con un amigo me recomendó hace unos días la lectura de un reciente artículo de Fernando Sabater publicado en El País, que yo recomiendo a su vez, hoy, en este post.
También hemos conocido importantes noticias procedentes de las instituciones europeas y la mayoría de ellas las hemos recogido en nuestra web.
En el Instituto Autor también hemos empezado el año llenos de proyectos. Hemos celebramos una nueva sesión de nuestras Master Classes de la mano de Noam Shemtov, profesor de la Universidad Queen Mary, sobre los desafíos de la armonización del derecho de autor en la UE. En los próximos días colgaremos los videos de la conferencia en nuestra web, pero de momento ya podéis acceder al vídeo de presentación así como a la ponencia del profesor Shemtov. En febrero publicaremos en nuestra web para consulta de todos una completa Bibliografía sobre propiedad intelectual que ha sido elaborada por el profesor Rafael Sánchez Aristi. Además, estamos trabajando en la publicación el próximo mes de marzo de la Memoria de Actividad 2011 y en varias publicaciones que en los próximos meses verán la luz, como un Informe sobre los Contenidos Digitales Audiovisuales o una nueva Guía Legal, esta vez sobre la financiación de las Artes Escénicas.
Y como no podemos dejar de interesarnos por todo lo que ocurre a nuestro alrededor, aunque sea sábado o domingo, este fin de semana, María Mateo, desde Munich, donde está asistiendo al 13 Congreso de EIPIN (European Intellectual Property Institutes Network), nos enviará una crónica con lo mas interesante de lo que allí se diga.
Os estamos muy agradecidos a todos por habernos seguido en este primer año de actividad a través de nuestra web y ¡os animamos a que sigáis haciéndolo en 2012!
Se ha generado mucho interés estos días en torno al proyecto de ley del Congreso de los EE.UU, conocido como SOPA. Los medios de comunicación de todo el mundo han recogido, minuto a minuto, los avatares de la SOPA y la reacción de las industrias de Internet. Hoy os recomendamos dos noticias aparecidas en el Washington Post hace unos días y que hablan del debate surgido en torno a este proyecto de ley en la Cámara de Comercio de Estados Unidos
Son bastantes los que en nuestro país rápidamente se han apresurado a comparar la SOPA con la Ley Sinde. Sin ir más lejos, hoy 20 de enero, el periódico El Pais en su editorial lo deja caer, al decir que Estados Unidos "ha presionado a terceros países como España para que adopte sus soluciones". Francamente, este recurso es tentador, pero demasiado fácil.
Sin conocer todavía en detalle el proyecto de ley norteamericano, cosa que haremos en los próximos días para publicar un análisis comparado en nuestra web, por lo que hemos podido leer en la prensa, el texto americano incorpora una serie de medidas que podrían poner en juego la salvaguarda de otros derechos fundamentales. Si esto es así, el proyecto de ley deberá de ser revisado y enmendado para garantizar que eso no ocurra. Pero ese no es el caso de la conocida como "Ley Sinde". Tras su paso por el Congreso y el Senado se incorporaron enmiendas a un primer borrador que iban encaminadas, precisamente, a salvaguardar una serie de principios constitucionales y a evitar el cierre de webs que no estuvieran vulnerando derechos de propiedad intelectual. El objetivo de ambos textos legales será sin duda el mismo, pero no los medios utilizados para ello (al menos por ahora) y como todos sabemos, en derecho, en política y, sencillamente, en la vida misma, esa es una gran diferencia.
A todo esto se ha sumado hoy la noticia bomba del cierre de Megaupload (hoy también lo recogemos en nuestra web). Como reacción a esa medida judicial hemos conocido también hoy que Anonimous ha respondido cerrando un gran número de páginas web del Gobierno de EE UU y también de proveedores de contenidos, empresas culturales y entidades de gestión de derechos de propiedad intelectual. Curiosa manera de actuar por parte de quien se autoproclama defensor de la libertad de expresión...
Esta primera semana de enero de 2012 ha sido mucho más agitada de lo que muchos seguramente esperaban. El viernes 30 de diciembre, cuando la mayoría de nosotros estábamos preparando la despedida a un año 2011 que no lamentaremos mucho haber dejado atrás, en el último Consejo de Ministros del año y primero del Gobierno de Mariano Rajoy se decidió:
Sobre lo primero, bastante hemos dicho en las últimas semanas y no añadiremos más hoy aquí. Habrá que dejar que la Ley Sinde comience su andadura y entonces seguro que tendremos de nuevo muchas cosas de las que hablar.
Sobre la supresión de la compensación equitativa por copia privada, sí que nos gustaría hacer algún comentario, o más bien recoger aquí algunas de las preguntas y dudas que estos días han circulado entre los expertos en la materia de nuestro país:
La primera, sobre el procedimiento normativo utilizado: Se modifica por vía reglamentaria una norma de rango superior como es la Ley de Propiedad Intelectual. ¿Estamos acaso ante un supuesto de extraordinaria y urgente necesidad como los que el artículo 86 de la Constitución Española exige para recurrir a esta vía? Por mucho que lo intentemos, cuesta imaginárselo.
La segunda, sobre la técnica y el lenguaje jurídicos utilizados. ¿Qué significa "suprimir" la compensación equitativa por copia privada"? ¿Quiere esto decir que se deroga el artículo 25 del Texto Refundido de la Ley de Propiedad Intelectual? ¿Debemos entender que se deroga en su totalidad o bien se "suprimirían" sólo aquellos apartados relativos al "procedimiento de pago" al que se hace referencia en el apartado 2. de la Disposición Adicional Décima del Real Decreto Ley 20/2011 ¿Qué significa "con los límites"establecidos en el artículo 31.2 de la misma Ley"? Dicho artículo reconoce un límite a los derechos de propiedad intelectual. Precisamente el límite consistente en el derecho de las personas físicas a realizar copias para su uso privado. ¿Se puede entender que el Gobierno quiere con esta frase salvaguardar el derecho de los titulares de derechos de propiedad intelectual de percibir una compensación equitativa por la realización de dichas copias?. Parece que esto si estaría claro, ya que esta interpretación es la única que, además de dar sentido a los apartados 2 y 3 de la Disposición Adicional Décima del Real Decreto Ley, sería conforme con la Directiva 2001/29.
Éstos son sólo algunos ejemplos de las incógnitas que se abren con la introducción de esta reforma que, en aras a garantizar la seguridad jurídica y por el bien de los sectores afectados por la misma, esperemos en que el Gobierno finalice lo antes posible.
Cerramos el año estrenando Gobierno en España y nueva estructura, en cuanto a lo que a las competencias en materia de cultura se refiere: Desaparece el Ministerio de Cultura y en su lugar se crea una Secretaría de Estado de Cultura dependiente del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.
Confiemos en que la merma que supone la desaparición del Ministerio de Cultura en cuanto a visibilidad, coordinación de políticas y, también carga simbólica (el mero hecho de que deje de existir como tal puede parecer que a la cultura se le da menos importancia de la que debiera de tener) quede compensada por la elección para ocupar el cargo de Secretario de Estado de una persona con amplia experiencia, conocimientos y compromiso con el sector de la cultura y de la propiedad intelectual. Como decía Sabino Méndez, portavoz de SGAE, hace unos días, "lo más importante es que en el Ministerio haya buenos técnicos que conozcan el medio". A ello cabría añadir además visión de conjunto, proyección a largo plazo, sentido de Estado y, en los tiempos que corren, una buena dosis de valentía. Hoy, las palabras del Ministro de Educación y Cultura en la toma de posesión del Secretario de Estado de Cultura, Jose María Lassalle, son, en ese sentido, tranquilizadoras.
Lo cierto es que abrimos el año 2011 con una agria polémica en torno a las descargas no autorizadas en Internet de contenidos protegidos por los derechos de autor y la aprobación de una ley que pusiera coto a las mismas y lo cerramos igual. No sólo no hemos avanzado nada en un año sino que hoy, además, estamos más hastiados en relación con este asunto e incluso desmoralizados por constatar lo difícil que resulta en nuestro país aplicar medidas para corregir una situación, simple y llanamente, injusta. Sobre esto también se ha pronunciado hoy el Ministro de Educación y Cultura, señalando que "se actuará contra quienes se lucren indebidamente del trabajo intelectual de otros".
Porque, no lo olvidemos, robar los derechos de autor en internet no es ponernos en gorro de Robin Hood por unas horas y luchar contra los oligopolios culturales; las grandes empresas de contenidos de Estados Unidos o la pérfida SGAE (por si esto a alguien pudiera valerle como justificación). Robar contenidos culturales -en Internet o fuera- es impedir que cada año surjan nuevos escritores, músicos, poetas, cineastas, etc y que todos ellos tengan la sencilla aspiración de poder vivir de su talento. Que éste se convierta en su trabajo cotidiano y que con ello puedan aportar lo mejor de sí mismos a la sociedad. Si además eso crea empleo, genera tejido empresarial y aporta un 3% del PIB a la economía de nuestro país, qué más podemos pedir. Esto es, sin más ni menos, lo que permite el derecho de autor. Un derecho nacido con el reconocimiento de los derechos y las libertades individuales y la muerte de los antiguos regímenes absolutistas, como la mejor garantía para asegurar una creación artística insumisa, crítica e independiente.
La semana pasada nos dejó dos buenos ejemplos de toda esta polémica. Por un lado, Lucía Extebarría anunció que dejaba de escribir mientras sus obras continuasen siendo pirateadas de forma masiva en Internet. Su decisión no sólo no ha dado que pensar a la difusa "comunidad internauta" sino que se ha ganado insultos y descalificaciones varios en facebook, twitter y demás plataformas. Al mismo tiempo, conocíamos la sentencia de primera instancia en el caso "Blubster" y esa misma "comunidad" la celebraba como el gran triunfo de la libertad de expresión y del progreso. Esta claro que la tecnología es neutra. Precisamente, lo que define nuestros actos es el uso que hagamos de ella. Por ello, resulta difícil de asumir el hecho de que, teniendo el proveedor de una tecnología conocimiento de los fines a los que los usuarios de su negocio (consistente en proveer la tecnología, precisamente) destinan la misma y obteniendo un lucro directo por facilitarla, siga beneficiándose de una absoluta falta de responsabilidad por las consecuencias provocadas por dichos usos. Sólo en España podría producirse una sentencia de ese tenor.
Sin duda, los nuevos responsables de la política Cultural en España van a tener que enfrentarse a muchos retos. Entre ellos, modificar algunos aspectos de la legislación en materia de propiedad intelectual, revisar algunos conceptos jurídicos como el del "conocimiento efectivo", promover el diálogo entre los sectores intervinientes en el negocio de los contenidos digitales, facilitar acuerdos sectoriales que reduzcan la litigiosidad y promuevan el diálogo, pero sobre todo, van a tener que enfrentarse al reto de devolver la cordura y revalorizar los principios de respeto a la propiedad intelectual y al trabajo que deben de seguir configurando la base de nuestro modelo de convivencia y desarrollo.
Animo y a por ello, queda todo un año por delante...
Hoy sere breve, simplemente es que no quiero dejar de mencionar en nuestro blog la última Master Class que organizamos en el Instituto de Derecho de Autor, el pasado miércoles 14 de diciembre, sobre Cloud Computing, y que esta vez contó con dos conferenciantes: un ingeniero de telecomunicaciones (Alberto Abella) y un Abogado (Franz Ruz), quienes fueron desgranando, primero de la mano de Alberto, las características de esta nueva tecnología, para pasar después, con Franz, a analizar sus implicaciones jurídicas, y no sólo en el marco de los derechos de propiedad intelectual, sino también desde otras perspectivas, como la de la protección de datos de carácter personal, la confidencialidad de los contenidos o la ley aplicable en caso de conflicto.
Nuestra Master Class coincidió además con la noticia del lanzamiento de iTunes Match, también la pasada semana (en Appleinsider tienes más detalles), lo que demuestra una vez más que en el Instituto Autor nos esforzamos por estar a la última en lo que se refiere a los retos y las noticias más relevantes surgidas en el sector de la propiedad intelectual y de las industrias culturales.
Muchas gracias a Alberto y a Franz, a todos los asistentes y a los seguidores del IA en FACEBOOK yTWITTER, ¡cada día más numerosos!
Una semana después, sigue en primera línea de actualidad el reglamento de la "Ley Sinde" Su no aprobación por el Consejo de Ministros ha provocado rios de tinta estos últimos días. De todo lo que hemos podido leer en la prensa, nos quedamos con el artículo publicado por Fernando Savater el pasado martes 6 de diciembre en El País, titulado "Tembleque Demagógico", el cual resume, de manera desnuda y lúcida, tan propia de Savater, la situación que estamos viviendo en estos momentos.
Mientras tanto, en Europa, en esta semana en la que sus ciudadanos nos jugamos tanto (ni más ni menos que poner a salvo el proyecto común que nuestros padres y abuelos levantaron de las cenizas de la segunda guerra mundial) en el plano de la propiedad intelectual destaca sin duda el avance en Francia de la nueva legislación en materia de copia privada. Como publicábamos en nuestra web, el proyecto de ley ha sido remitido por la Asamblea Nacional al Senado, siguiendo el trámite parlamentario. La nueva legislación pretende clarificar algunos conceptos, como el relativo a la condición de que el acceso a la copia privada ha de hacerse desde una fuente lícita, así como adaptar la normativa a la reciente jurisprudencia del TJCE (caso Padawan). Sin duda, lo que se apruebe en Francia marcará la pauta de las siguientes reformas legislativas que acometan otros países de la UE y también influirá en los pasos que la Comisión Europea decida tomar en los próximos meses/años, en relación con este asunto.
A nivel internacional y como buena noticia con la que cerrar este repaso semanal, queremos destacar el desembarco de ITUNES en América Latina. Una alternativa legal a la ingente oferta ilegal que existe en el continente Y que sin duda abre una puerta de esperanza a los creadores y profesionales del sector de la cultura de los países latinoamericanos, siguiendo la estela de los buenos resultados obtenidos por Apple en México.
Sin duda, cada una de esas noticias daría para un "post" propio, pero, como es viernes y estamos a las puertas del fin de semana, quedémonos con lo mejor, y eso es, sin duda alguna, la unidad mostrada por los socios de la SGAE por querer avanzar en sus reformas encaminadas a la democratización de los procesos electorales y a la mejora en la transparencia y buen funcionamiento de su entidad de gestión, a partir del Código de Buen Gobierno para la Refundación de la SGAE presentado por Ramón López Vilas. Esperemos que el Ministerio de Cultura respalde sin demora la modificación estatutaria y las elecciones en el seno de la SGAE puedan celebrarse lo antes posible.
Pero es imposible no decir algo sobre la que se ha convertido en la noticia estrella de hoy viernes: la decisión del Consejo de Ministros de "dejar sobre la mesa", en palabras del Ministro José Blanco, la aprobación del reglamento de desarrollo de la "Ley Sinde". La verdad, es que ello provoca mucha perplejidad y más preocupación. ¿Acaso no deliberó ya el Congreso de los Diputados sobre el contenido de la ley y decidió aprobarla? ¿Acaso no emitió un dictamen favorable la semana Pasada el Consejo de Estado? ¿acaso no había dado su conformidad el PP a la aprobación hoy en Consejo de Ministros de este Reglamento? Como decía Toni Garrido esta tarde en su programa de radio "Asuntos Propios", hemos presenciado algo nunca visto hasta ahora, un Gobierno en funciones que ejerce ya de oposición (oposición a si mismo, por cierto) sin haber dejado todavía el cargo...
¿Qué motivos había por lo tanto para no finalizar con la tramitación de una norma de desarrollo, como es un reglamento, que permitiría hacer efectiva una Ley sobre la que los ciudadanos, a través de sus representantes parlamentarios, ya se pronunciaron?
Tras las declaraciones del Ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, esta mañana, ¿qué ha ocurrido en las deliberaciones del Consejo de Ministros? Sin duda, los motivos que han pesado en la decisión definitivamente tomada por el Gobierno en funciones no han sido la situación precaria en la que se encuentran las empresas españolas de contenidos culturales; la terrible pérdida de empleos en ese sector; el absoluto descalabro de la industria musical de nuestro país; los altos índices de piratería; el despeque siempre aplazado de la oferta legal de contenidos audiovisuales...En otras palabras, una visión a largo plazo mediante el establecimiento de una medida, con garantías, recordemos, de legalidad y de equilibro entre los intereses y los derechos en juego, que ayude a levantarse a un sector cultural estratégico por muchos motivos para nuestro país.
No, sin duda esos argumentos no han tenido tanto peso como el miedo a tomar una decisión impopular para ese colectivo difuso y sin cara conocido como "comunidad de internautas" (pero ¿acaso internautas no somos todos?) y esperar a que sean otros los que asuman esa responsabilidad.
El Instituto de Derecho de Autor colaboró de manera muy intensa en la organización y celebración de esta edición del Curso Regional de Formación OMPI-SGAE, dedicado este año a la memoria de Antonio Delgado Porras.
Para quienes no conozcan este curso, se trata de uno de los principales encuentros de profesionales del sector de la propiedad intelectual de España y América Latina. En él se dan cita responsables de las principales oficinas de derechos de autor y derechos conexos de los gobiernos de América Latina; directivos y técnicos de entidades de gestión de España y América Latina, así como académicos de reconocido prestigio también de ambos lados del Atlántico.
Este año, se trataron temas tales como el control interno y externo de las actividades de las entidades de gestión colectiva de derechos de propiedad intelectual; la supervisión de estas entidades por parte de las administraciones públicas; la futura legislación de la Unión Europea en materia de gestión colectiva; la aplicación del derecho de copia privada; las excepciones a los derechos de autor; las licencias transfronterizas de derechos; el cloud computing o las obras huérfanas.
Se abrieron debates muy ricos en torno a todas estas cuestiones de máxima actualidad en el sector de la propiedad intelectual y el nivel, tanto de conferenciantes como de alumnos, fue altísimo.
Desde 1994, año tras año (con la única excepción de 2010), se ha venido renovando la colaboración de OMPI y SGAE para organizar este curso de formación dirigido a profesionales del derecho de autor y de la gestion colectiva en Latinoamérica. Cada año, en un país diferente de América Latina y con el apoyo de las autoridades locales, se dan encuentro especialistas de todos los países, desde México hasta Chile, en un ambiente de abierto intercambio de ideas y de aprendizaje.
Este año se celebraba por lo tanto la XVI edición del curso. El Instituto Autor ha jugado un papel protagonista y esperamos poder seguir jugándolo en el futuro, ya que la convocatoria de este tipo de encuentros, tan necesarios en el sector de la propiedad intelectual, cada vez más internacional, están entre los fines principales de nuestra organización.
Me atrevería a decir que todos los que asistimos ayer a la conferencia de Juan Luis Manfredi, titulada "Tecnología y Derechos de Autor: una visión empresarial", salimos de allí con la sensación de que encuentros como éste tienen que producirse más a menudo. Una vez más quedó claro que el diálogo y el intercambio de ideas, aparcando los prejuicios a la entrada, son la unica vía para avanzar y resolver problemas, sea en el campo que sea.
Para el Instituto de Derecho de Autor el objetivo se cumplió con creces, ¿y cual era ese objetivo? lo apuntamos al principio de la sesión: abrir nuevas ventanas de reflexión y de debate para quienes nos dedicamos al mundo del derecho de autor. Poder analizar la propiedad intelectual y sus efectos desde otros ángulos, además del jurídico, como el sociológico, el económico o el empresarial, para poder así entender mejor lo que está pasando a nuestro alrededor.
Esa amplitud de miras nos permitirá captar una foto más ámplia y más nítida del complejo mundo en transformación en el que tenemos que desarrollar nuestra actividad profesional, la cual constituirá sin duda en la mayoría de los casos, nuestra principal aportación, como ciudadanos, a la sociedad que nos ha tocado vivir.
Desde una perspectiva empresarial, Juan Luis Manfredi nos mostró en una exposición salpicada de ejemplos de absoluta actualidad, cómo se está transformando (o mejor dicho como lo ha hecho ya) el mercado de los contenidos sobre la base de lo que fue su estructura empresarial desde los años 50 del pasado siglo hasta el año 2000 aproximadamente. Para ello, comenzó desmontando una serie de "falacias" que para algunos se han convertido en dogma en los últimos años. Una de ellas, la del "gratis total".
Al final, Manfredi expuso una serie de retos y pistas, a modo de "hoja de ruta", para salir airosos de este cambio de ciclo en el que estamos inmersos y una de esas pistas es el replanteamiento, según él, de la propiedad intelectual. ¿Y por qué no? la propiedad intelectual lleva "replanteándose" desde su nacimiento. Es más, yo diría incluso que esa necesidad de "replantearse" o de "reciclarse" es intríseca a su propia naturaleza, tratándose de una herramienta jurídica que nacio para dar respuesta a los nuevos retos que planteaba el avance de la tecnología, entre ellos por cierto, la necesidad de proteger y de fomentar dicho avance.
Si desarmamos las falacias (el gratis total no existe) y nos mantenemos fieles a los principios de la propiedad intelectual, tan vigentes hoy como en sus orígenes, podremos abordar los "replanteamientos" que entre todos consideremos necesarios. La creatividad y el talento nunca tuvierno tantas vías de expresión como tienen hoy y eso es un capital para todos.
En pocos días, la conferencia de Juan Luis Manfredi estará publicada y a disposicion de todos en la web del Instituto.
El pasado día 5 de Octubre el BLACA, la rama británica de la Asociación internacional Literaria y artística (ALAI), se reunió para celebrar el 50 Aniversario de la Convención de Roma. En la realización del evento también participó el IPI, Instituto de Propiedad Intelectual.
El profesor A. Sterling fue el encargado de hablar sobre la Convención de Roma. Fue firmada en 1961 y protege a los intérpretes, productores de fonogramas y los organismos de radiodifusión. La idea de proteger a estos titulares de derechos surgió en 1926 por la Organización Internacional del Trabajo.
Sterling destacó la complejidad de la redacción de algunas partes del texto, puesto que ningún país presente en la Convención se atrevía a reconocer un derecho que supusiera grandes cambios en su legislación. Así, el artículo 7 que regula la mínima protección que se les dispensa quedó abierto. Además, el artículo 12,que establece una remuneración equitativa para intérpretes y productores de fonogramas, dejó que los propios países decidieran establecer o no dicha remuneración, y así quedó fijado en las reservas del artículo 16 de la Convención.
Desde 1961, la protección que da la Convención de Roma se ha ido implementando. En 1994 se firmó El Acuerdosobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC) que extendió la duración de la protección a 50 años. Dos años más tarde, se firmó el Tratado de la OMPI sobre intérpretes y productores de fonogramas. Además de varias directivas europeas como la Directiva de Derechos de Alquiler y Préstamo y otros derechos afines (92/100/EEC) o la Directiva de la Sociedad de la Información (2001/29/EC).
En la reunión se puso de manifiesto que es necesaria una nueva regulación para proteger a los intérpretes audiovisuales y se ha convertido en una prioridad para la OMPI. Coincidiendo con este acto, la semana pasada la OMPI anunció que en Junio de 2012 celebrará una conferencia para tratar de llegar a un acuerdo internacional sobre los derechos de los intérpretes audiovisuales. Tom Rivers, miembro del Comité permanente de derecho de autor y derechos conexos, puntualizó en la reunión del BLACA que posiblemente sea una oportunidad para una nueva redacción del artículo 12 en cuanto a la remuneración equitativa.
La protección de las obras audiovisuales también es una prioridad para La Unión Europea que está trabajando en el LIBRO VERDE sobre la distribución en línea de obras audiovisuales en la Unión Europea. Además, hace menos de un mes extendió la protección a 70 años para artistas y productores fonográficos, como ya publicamos.
Accede a la web de BLACA si quieres tener más información.
Puedes acceder al Texto completo del Convenio de Roma en en la web de OMPI.