BMI solicita a la Corte del Distrito Sur de Nueva York el incremento de la tarifa de conciertos 09/oct/2018

Leire Gutiérrez Vázquez Gestión colectiva / Tarifas y licencias

Broadcast Music, Inc. (BMI), entidad que gestiona los derechos de comunicación al público de los autores y editores musicales en Estados Unidos, ha presentado una demanda contra la Asociación Norteamericana de Promotores de Conciertos (North American Concert Promoters Association (NACPA) ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York (en adelante, SDNY o “Rate Court”), para que determine la tarifa para los conciertos de música en directo.

La licencia para los conciertos de música en directo entre BMI y NACPA se firmó originariamente en el año 1997, abarcando el periodo comprendido entre el 1 de enero de 1998 y el 31 de diciembre de 2004. En sus términos se establecía que los conciertos en directo que se celebrasen en espacios con más de 10.000 asientos pagarían una tarifa del 0,3% sobre los ingresos brutos de las entradas, y, los celebrados en lugares con una capacidad inferior a 10.000 asientos tendrían una tarifa del 0,015% sobre los ingresos brutos de las entradas. En virtud de esta licencia NACPA decidió renovar nuevamente la licencia para el periodo comprendido entre el 31 de diciembre de 2005 y el 31 de diciembre de 2009. A partir de dicho periodo, la licencia se renovó por periodos anuales hasta el 31 de diciembre de 2013.

Para el periodo comprendido entre el 1 de enero de 2014 y el 31 de diciembre de 2022 BMI incrementó la tarifa en 1.15% sobre el precio de venta de entradas, ajustando la tarifa a la realidad del mercado. NACPA no acepto el incremento y, tras varios meses de negociaciones sin llegar a un acuerdo, BMI decidió interponer una demanda para que la Rate Court decidiese que porcentaje de tarifa se debía aplicar, y ordenase a NACPA el pago con efecto retroactivo de los royalties generados entre 2014 y 2018.

En su demanda, BMI destaca que la realidad del mercado musical ha evolucionado en los últimos años, lo que se ha visto marcado especialmente por el descenso en las ventas de fonogramas, siendo los ingresos de los conciertos de música en directo los que han compensado y mantenido en el mercado a los autores. BMI justifica la necesidad establecer una tarifa más justa, a fin de equilibrar los ingresos de los promotores, que además de los ingresos por la venta de entradas perciben ingresos procedentes de otros paquetes (zona VIP, publicidad, patrocinio, aparcacoches, bar, parking y de las ventas del mercado secundario) con los ingresos que perciben los autores.

El ajuste de esta tarifa también se ha producido en otras entidades de gestión de derechos de autor, ejemplo de ello es PRS for Music, que como ya informó el Instituto Autor en su web, el 14 de mayo de 2018 estableció una nueva tarifa para conciertos y festivales tras una decisión del Copyright Tribunal.

Fuente: BMI

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