El S.D.N.Y. considera protegidas por el fair use las obras plásticas de Warhol realizadas en base a la obra fotográfica de otro autor 22/jul/2019

Patricia Muñiz de la Oliva  Derechos PI / Jurisprudencia

El pasado 1 de julio de 2019, el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York (United States District Court Southern District of New York), también conocido como S.D.N.Y., dictó sentencia por la cual considera protegidas por el fair use las 12 obras plásticas “Prince Series” creadas por el artista Andy Warhol, las cuales fueron elaboradas a partir de una fotografía de la fotógrafa y autora Lynn Goldsmith.

El 3 de diciembre de 1981, Goldsmith fotografió al cantante Prince de cuerpo entero en su estudio de fotografía de Nueva York para un encargo de la revista Newsweek Magazine. Para dicha fotografía Goldsmith decidió el maquillaje que se le debía aplicar y se utilizaron algunas prendas de vestir que estaban en el estudio. Asimismo, Goldsmith decidió el decorado y el equipo técnico que iba a emplear para la captación de las imágenes. La revista finalmente no publicó las fotos del estudio, sin embargo una de ellas fue licenciada en octubre 1984 a la revista Vanity Fair para acompañar un artículo sobre el cantante; la licencia no incluía ninguna referencia a Andy Warhol.

La fotografía que se publicó en el número de noviembre de 1984 de la revista, fue una imagen de Prince creada por Andy Warhol habiendo utilizado como base la fotografía en blanco y negro de Goldsmith. Dicha circunstancia quedaba reflejada en los créditos de la imagen donde se podía leer “fuente fotografía ©1984 por Lynn Goldsmith/LGI” declarando la revista que con ello significaban “la imagen subyacente que fue utilizada para crear la obra”. Andy Warhol, basándose en esa misma fotografía creó una serie de 12 obras plásticas sobre Prince.

Goldsmith como demandante, alega que Warhol copió su obra en algún momento del proceso creativo de la serie, infringiendo sus derechos de autor. Asimismo alega, que no tuvo conocimiento de las obras creadas por Warhol hasta que Prince murió en 2016 cuando Vanity Fair hizo un reportaje especial, en cuyos créditos ya no se la mencionaba. La Andy Warhol Foundation for the Visual Arts (AWF) como demandada, alega que las obras de Warhol no infringen los derechos de autor de Goldsmith porque ninguna de las obras de la serie es sustancialmente similar a la fotografía original bajo el “test del observador ordinario”. El Tribunal rechaza entrar a discutir dichas alegaciones ya que considera que el fair use es aplicable al caso, para a continuación fundamentar cada uno de los elementos del mismo.

Los cuatro factores identificados por el Congreso (17 U.S.C. §107) como especialmente relevantes para la determinación de si la utilización de una obra está amparada por el fair use son: la intención y el carácter del uso; la naturaleza de la obra protegida; la sustancialidad de la parte utilizada en relación con la obra protegida como un todo; y el efecto en el mercado potencial que tendría para el valor de la obra protegida.

El S.D.N.Y. en primer lugar, considera la “Prince Series” como obras transformadas (transformative works), es decir, que “tienen un carácter diferente, le dan a la obra original una nueva expresión, y emplean nuevas estéticas con resultados creativos y comunicativos distintos de la obra de Goldsmith”, continúa afirmando que las obras añaden novedad al mundo del arte y el público se vería privado a esta contribución si las obras no pudieran ser distribuidas, por tanto el Tribunal considera que el primer factor del fair use se inclina a favor del demandado.

El segundo factor del fair use, el S.D.N.Y. lo considera neutro para ambas partes, es decir, ya que por un lado, la fotografía de Goldsmith nunca fue publicada, factor a favor para una protección adicional ante el fair use incluyendo el derecho de un autor a elegir cuando quiere hacer público su trabajo o no, pero fue licenciada por su agencia. Por otro lado, la no publicación tiene una importancia limitada ya que las obras de Warhol se consideran transformadas.

El tercer factor, pesa a favor de AWF ya que aunque en un principio Warhol utilizó la cabeza y la línea del cuello de Prince tal y como aparece en la fotografía de Goldsmith, Warhol eliminó prácticamente todos los elementos protegibles de la obra fotográfica a la hora de crear sus obras, transformando la obra original en “algo nuevo y diferente”.

El cuarto y último factor también se inclinó a favor de AWF, ya que las pruebas concluyeron que la serie de obras de Warhol no son unas sustitutas en el mercado que hayan perjudicado o tuvieran el potencial de perjudicar la obra de Goldsmith.

Este caso, en Europa en general y en España en particular, hubiera obtenido un resultado diferente. Como ya analizó el Instituto Autor para otro caso, los límites en el derecho europeo son un numerus clausus y los tribunales, a diferencia de lo que ocurre en los Estados Unidos, están sujetos al catálogo cerrado previsto en la Ley. Asimismo, en España la Ley de Propiedad Intelectual recoge el derecho de transformación como un derecho exclusivo (art. 21 LPI), por lo que, de cualquier manera, habría sido necesaria una licencia para que Warhol creara sus obras a partir de la fotografía de Goldsmith y dichas obras serían consideradas obras derivadas.

 

Fuentes: Sentencia del United States District Court Southern District of New York del 1 de julio de 2019. Caso 1:17-cv-02532-JGK The Andy Warhol Foundation For The Visual Arts, Inc. v. Goldsmith et al.

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